Cosas que nunca cambian

En el Día de Muertos, los espíritus de los difuntos regresan a la Tierra a visitarnos. Por eso cada año Nora pone una ofrenda para sus seres queridos. Pero este año alguien mordió a su abuelo Sebas en el mercado y pronto se puso morado, dejó de respirar y ¿regresó a la vida? Y no es el único: en la Ciudad de México hay hordas de muertos vivientes recorriendo las calles. Si los muertos se están levantando de la tierra, ¡quizá sea momento de visitarlos en el cementerio!

Autor: Richard Zela

Precio: $39,000